¿A quién voy a votar?

por Radio YA

24 abril 2019
Por Enrique Miguel Sánchez Motos.

España se encuentra ante un proceso electoral trascendente para su futuro. Primero, las generales y, luego, las autonómicas, locales y europeas. La situación económica y política se enfrenta a negros nubarrones, en el horizonte cercano, en un contexto internacional muy complicado. Es imprescindible que los futuros gobiernos nacional, autonómicos, locales y nuestros eurodiputados sirvan para dar solución, al menos, a cinco graves problemas. Votaré al partido que ofrezca la mejor solución. Cinco son los candidatos, PP, PSOE, Cs, Podemos y VOX.

El primer problema político es crucial. España se juega su unidad territorial, lo que abre un balón de consecuencias inimaginables. El profesor de Historia Francisco Oya, del instituto Juan Boscá de Barcelona, ha sido condenado a 10 meses de suspensión de empleo y sueldo, por no seguir las consignas de adoctrinamiento de la Generalitat y por dar sus clases en español. Los comerciantes, que rotulan sus establecimientos en español, en Cataluña, son multados. Votaré al partido que impida esas situaciones vergonzantes, inadmisibles en cualquier otro país europeo. En octubre de 2017, la Generalitat declaró la independencia de Cataluña, en un contexto de violencia pública, que no desembocó en tragedia, por la contención de la Guardia Civil y la Policial Nacional. Votaré al partido que firmemente impida esas declaraciones de independencia.

El segundo problema es la vuelta a la confrontación y el abandono del espíritu de concordia, que inspiró la Transición.  La Constitución de 1978 fue aprobada por casi el 90% de los votantes. Zapatero creó la Ley de Memoria Histórica en 2007. Andalucía aprobó una ley de Memoria Histórica adicional en 2017. El marxismo, que inspiraba a la mayoría de partidos de izquierda de la República, envenenó el clima social, fomentó la violencia asesina y promovió el golpe de Estado de 1934. Las trucadas elecciones de 1936 y el gobierno de izquierda dogmática marxista, desembocaron en la dolorosa guerra civil. Franco la ganó e impidió que España fuera la primera república socialista popular de Europa. La Memoria Histórica quiere lavar todo ese fango y, de paso, los crímenes de Paracuellos, las checas y tantos otros. Importantes figuras del socialismo de la España democrática se han mostrado opuestos. No consideran adecuado que, 80 años después del fin de la guerra, se pretenda imponer una visión sesgada, de buenos y malos. Los datos sobre la realidad de los regímenes comunistas, y sus métodos asesinos, para alcanzar el poder, también en España republicana, son indiscutibles. Votaré a al partido que, sin dudar. derogue esas leyes de la Mentira Histórica y que nos conduzca a los ciudadanos por la senda de la fraternidad, de la convivencia democrática.

El tercer problema es el egoísta Estado de las Autonomías. La tarjeta naranja de sanidad que mostró Rivera en el debate del 23 de abril resumió la realidad. Si un murciano se pone enfermo en Cataluña, va a tener complicaciones para que le atienda la sanidad pública. Diecisiete libros de Historia, Literatura y hasta de Matemáticas, diferentes en el territorio español, para atender a la llamada “diversidad” regional. Normativas diferentes que impiden a las empresas instalar, con facilidad, delegaciones en autonomías colindantes, perjudicando así la productividad y el empleo. Todo ello a costa de los ciudadanos. Votaré a un partido capaz de poner orden en este desbarajuste de los territorios de España.

El cuarto problema es la inmigración ilegal cada vez más numerosa, que se asienta sin asimilar ni respetar las costumbres españolas ni el orden democrático. Queda muy bien hacer el bueno, montar una ONG y fletar un barco que va a recoger pateras para salvarlas del naufragio. ¡¡Y traerlas a España!! ¿Por qué no devuelven a los náufragos a las costas, más cercanas, de Libia, Argelia, Marruecos o Túnez? Es comprensible la angustiosa situación que hay en muchos países de África y de Oriente Próximo, pero ¿acaso es solución el traer a España a todos los que quieran venir? Refugees welcome. El sketch que hicieron José Mota y Santiago Segura es insuperable. ¡A ver cuando se presentan en la casa de la alcaldesa Manuela Carmena, para que acoja a unos cuantos inmigrantes! Pretender solucionar el exceso migratorio con demagogia, empeora el problema allí y aquí y echa leña al fuego. Votaré al partido que esté dispuesto a apagarlo.

El quinto problema es la economía. Pensiones, empleo y empresa son inseparables. ¿Quién no quiere pensiones dignas y cuanto más altas, mejor? Pero para ello es necesario que la masa de las cotizaciones sociales se eleve, para neutralizar el actual déficit de la Seguridad Social. Es decir, hace falta más empleo. Tenemos tres millones y medio de parados. El núcleo de la solución no pasa por incrementar la natalidad sino el empleo. El sector privado genera el 83% del empleo actual. De las 3.150.000 empresas que hay en España, 3.000.000 tienen menos de 9 trabajadores y, de ellas, 1.800.000 tienen un solo trabajador y dueño. Hay que estimular el emprendimiento, tanto en los autónomos como en las PYMES y en las grandes empresas. Pero eso no se va a dar sin un marco adecuado. Votaré al partido que, con sentido común y claridad, ponga estas verdades sobre la mesa y estimule la actividad privada. La Constitución, señor Iglesias, reconoce el deber de trabajar y el derecho al trabajo. El Ejecutivo y el Legislativo deben promover el contexto, de forma que se pueda crear empleo, básicamente en el sector privado. La Constitución reconoce, pero no garantiza ese derecho. Las únicas que lo hacen son las de Cuba y resto de países comunistas, en las que tener empleo consiste en estar donde te mande el gobierno, aunque sea para no hacer nada. Media docena de empleados en una pequeña tienda pública, que carece de mercancías para vender. Allí, sentados todo el día, por un salario mísero. No quiero ese régimen y tampoco lo quieren los venezolanos. Votaré al partido que cuente estas realidades a los españoles y que impulse la actividad privada, sin por ello dejar de tener medidas, proporcionales, para atender las situaciones de necesidad.

Hay más temas, pero ocupan un lugar secundario. Todos debemos estar contra la corrupción. Pero, por favor, Presidente, fuiste Secretario General del PSOE desde julio de 2014, ¿cuántas veces, desde entonces, preguntaste a la Presidenta de la Junta que te aclarara el tema de los ERE? No me respondas si me vas a decir una mentira. Doctor Sánchez, ¿no sería mejor dejar de demagogias y decir que hay que dejar de lado el pasado y evitar que se repita? Votaré a quien, de verdad, esté decidido a no ver más la paja en el ojo ajeno y a olvidar la viga en el suyo.

¡Hay tantos otros temas de los que cabría hablar! Pero, con los anteriores, ya hay suficiente para que el lector adivine por donde irá mi voto.


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