LA MONTAÑA RUSA DE DURO FELGUERA

por José Luis Barceló

16 junio 2020
Las acciones de Duro Felguera se dejaron el 14 de mayo un 40% tras la noticia de ejecución de avales por parte de su cliente, Dubai Electricity & Water Authority, la Autoridad de Agua y Electricidad de Dubái (DEWA), en relación al contrato suscrito con Duro Felguera para la ampliación de la central eléctrica Jebel Ali 'K' Phase III, que la empresa española está ejecutando en aquel país. Uno de sus contratos estrella.

Duro Felguera es un grupo empresarial que comenzó su andadura allá por el año 1900, aunque sus antecedentes se remontan al año 1858 cuando Pedro Duro, un emprendedor de la industria asturiana, fundó la primera gran siderurgia española en plena Revolución Industrial, la Fábrica de La Felguera. Sin embargo, las valoraciones y compraventas de acciones han ido en contra de la compañía en lo que llevamos de 2020. El valor se coloca entre lo mejor cualificado de la bolsa española superando incluso a Cellnex y sólo superado por Pharma Mar. En lo que va de 2020 acumula una revalorización cercana al 40%. Pero su escaso precio y su baja capitalización, unos 47 millones de euros, le convierten en el rey de la volatilidad, con fluctuaciones del 40% en tan solo una sesión. Una suerte de montaña rusa solo aceptable para inversores de riesgo y de carácter agresivo.

La realidad de sus acciones en bolsa es que Duro Felguera está muy lejos de los niveles de 30 € en los que cotizaba hace apenas seis años. Las acciones de Duro Felguera se dejaron el 14 de mayo un 40% tras la noticia de ejecución de avales por parte de su cliente, Dubai Electricity & Water Authority, la Autoridad de Agua y Electricidad de Dubái (DEWA), en relación al contrato suscrito con Duro Felguera para la ampliación de la central eléctrica Jebel Ali 'K' Phase III, que la empresa española está ejecutando en aquel país. Uno de sus contratos estrella.

Para Duro Felguera los avales que «no están contragarantizados por ninguna entidad financiera o de caución», y así lo puso de manifiesto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores española (CNMV), que regula las bolsas y las compañías cotizadas, argumentando que «el cliente no ha notificado la resolución del contrato ni comunicado la aplicación de penalizaciones que justifiquen la ejecución de los avales». Asimismo, considera que los argumentos facilitados por el cliente en relación con esta operación «no se ajustan ni al contrato ni a derecho». Pero claro, estamos hablando de que el cliente de Duro Felguera es una entidad del estado de Dubái.

Ante este movimiento, que supone un fuerte golpe a las cuentas de la empresa, Duro Felguera ha asegurado que «está poniendo en marcha todos los mecanismos a su alcance conforme al contrato y a las leyes aplicables para proteger sus intereses». A pesar del perjuicio provocado, no espera que «del desenlace final de esta contingencia resulte en ningún caso un impacto material para su patrimonio o su situación financiera».

El coste de la internacionalización

Dubai es uno de los grandes quebraderos de cabeza de Duro Felguera. Después de varias reuniones fallidas por videoconferencia, Duro Felguera no ha podido frenar la ejecución del aval de 48 millones de euros por parte de Dubai Bank. Hace pocas semanas, la compañía española pidió un arbitraje para solucionar la situación e intentar volver a negociar los acuerdos de la construcción de una central eléctrica en el país de Oriente Medio, cuyo contrato estaba valorado en 204 millones de euros.

Desde primeros del mes de mayo, Duro Felguera ha venido manteniendo contactos en los que Duro Felguera y el equipo del consejero delegado de la compañía, José María Orihuela, intentaron frenar in extremis la ejecución de los avales solicitada por Dubái Bank. Sin embargo, desde la empresa aseguran que se trata de una carta en la que se solicita una reunión para abordar el tema.

La segunda semana del mes de mayo se produjo otra reunión que también terminó sin acuerdo, así que Dubái Bank ha vuelto a manifestar su intención de ejecutar el aval y ha solicitado recuperar los 48 millones de euros. Las medidas cautelares pedidas de Duro Felguera han quedado en el aire y colocan a la compañía en serio riesgo de viabilidad.

Tras múltiples reducciones tiene un capital de 4,8 millones de euros y alrededor de 16 millones de euros de patrimonio, algo que deberá quedar reflejado en las próximas cuentas anuales que se deben publicar antes del verano, las cifras ponen de manifiesto que no pueden sostener un grupo que en 2019 facturó 397 millones de euros. Duro Felguera ha perdido 9 millones de euros en el primer trimestre del año, una cifra que se produce después de que el grupo haya provisionado 10 millones de euros por los efectos del Covid-19.

Si a esto le sumamos el proceso concursal que ha iniciado su filial en Australia, con un impacto estimado en sus cuentas de otros 60 millones de euros, las posibilidades de entrar en situación de patrimonio negativo y posteriormente en insolvencia, son bastante elevadas.

¿Fuerte o débil?

Desde Duro Felguera se intenta evitar ofrecer sensación de debilidad y se pone de manifiesto que aún sostienen una provisión de 156 millones de euros efectuada en febrero de 2019 para posibles litigios y contingencias con los proyectos legacy, por lo que cualquier problema o litigio fallado en su contra iría contra esa reserva de dinero y no contra la caja de la sociedad.

Duro Felguera ha informado de la ejecución de estos avales justo después de conocerse que ha solicitado a la banca acreedora recomprar su deuda, que ronda los 85 millones de euros, con un 85% de quita. Las entidades parecían haber estudiado la propuesta, pero se han resistido a un si rotundo. Es probable que finalmente no ahoguen a Duro Felguera, dado que la banca española es poco dada a estrangular a las industrias españolas, y, aunque no abra la puerta al crédito o a la nueva quita, lo más probable es que flexibilice las condiciones y los plazos.

En éste sentido, el analista técnico de Estrategias de Inversión José Antonio González afirma que Duro Felguera “se encuentra consolidando posiciones por encima de su media móvil anualizada y el área de relevancia técnica que identificamos en torno a los 0,48 o 0,45 euros por acción.

Y añade además que “el movimiento, respaldado por un incremento significativo por parte del volumen de contratación, permite reactivar el proceso de recuperación que parte de mínimos anuales, establecidos a partir de los 0,13 euros, escenario que presenta su próximo objetivo en el área comprendida entre los 1,2215 y 0,91 euros por acción”.

La compañía ha prometido un nuevo plan estratégico que modifique el del pasado ejercicio con unas perspectivas actualizadas a la realidad de hoy, bastante más complicada que la de hace solo un ejercicio. El contrato de Dubái, contrato estrella que colocaba a Duro Felguera en la estratosfera de los grandes contratos internacionales, se ha torcido tras la ejecución del aval restando en un solo día la mitad del valor de la compañía.

La propia empresa ha reconocido a través de notas publicadas que "la no disposición de la línea de avales comprometida en el acuerdo de refinanciación firmado en 2018, está dificultando alcanzar los niveles de contratación previstos en el plan estratégico”.

La deuda neta de Duro Felguera alcanza los 3,5 millones de euros, aunque los pasivos netos alcanzan a los 128,3 millones de euros. El grupo también dice tener reclamaciones con clientes por valor de 244 millones que todavía no se han registrado en los estados financieros. Esperan que la mayor parte de esas reclamaciones sean favorables para la compañía. En menos de un mes Duro Felguera deberá publicar sus cuentas que en estos momentos están siendo auditadas por Ernst & Young y los acontecimientos en Australia y Dubái ponen en riesgo cualquier valoración positiva de los auditores que se enfrentan a unos acontecimientos que ponen en peligro la viabilidad de la compañía.

La internacionalización ha traído varios problemas a Duro Felguera, al menos tres de golpe. Si situación actual ha derivado en tres graves problemas principales a los que debe poner coto en breve si no quiere que se conviertan en un incendio que acabe con su reputación.

El primero de ellos es el vinculado con la refinanciación de su deuda con los bancos españoles. Otra de las grandes brechas en sus cuentas es la acusación del Bank of Dubai, por la que debe hacer frente a una reclamación por importe de 48 millones de euros. La última, y todas ellas vinculadas, la de la situación de su filial en Australia. Un rosario de problemas a los que la situación actual de crisis global no va a ayudar a resolver.

Para enderezar esta situación, que se ha torcido desde que en 2015 diversos medios publicaron informaciones que insinuaban casos de corrupción en diversos países, Duro Felguera debe ganarse la confianza de los bancos.

Perder la confianza de los bancos por la deuda: ¿quién pone dinero?

Duro Felguera acumula una importante deuda financiera contraída con numerosos bancos españoles y extranjeros. Las entidades acreedoras de Duro Felguera, lideradas por Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell y Bankia son a día de hoy las únicas que pueden mantener a flote o hundir definitivamente a la entidad, pero los últimos acontecimientos ponen en peligro la relación con los bancos, porque crean inseguridad. Los principales bancos ya han asumido quitas por valor de unos 300 millones de euros en el pasado para salvar a la compañía asturiana y repetir la hazaña no va a ser tarea fácil en unas circunstancias que no acompañan.

Tras conocerse estas nuevas decisiones de los bancos, que parecen hacer ido en común, es decir, la negativa rotunda a atender las peticiones de la compañía, ha aparecido otro palo entre las ruedas de Duro Felguera, como ha sido la negación de un crédito con aval del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de España, por importe de 50 millones de euros, con el que esperaban ganar cierta liquidez, algo que ha coincidido con la situación del Covid-19 en España, lo que podría replantear en favor de Duro Felguera una ayuda pública a cuenta de la crisis del coronavirus.

Pero el gran problema por el que atraviesa Duro Felguera es que ha vuelto a perder la confianza de la banca, que ahora no ve con buenos ojos la última propuesta del CEO José María Orihuela. La propuesta pedía a la banca la compra de su deuda con una quita del 85% a los 85 millones que adeudan. Algunos analistas han apuntado, y así ha sido reflejado por la prensa económica, en que esa propuesta se puso encima de la mesa hace casi un año y, por ahora, no hay acuerdo. Lo que los bancos reclamaban era un plan de negocio que nunca llega y que ha coincidido ahora con el barón por la crisis del coronavirus y con los problemas que se le han sumado a Duro Felguera en las últimas semanas.

Hace ya más de cinco años, concretamente el 15 de marzo de 2015, el diario español El Mundo publicó un artículo sobre un grupo de altos funcionarios del gobierno venezolano con cuentas en el Banco de Madrid y en el Banco Privado de Andorra con ahorros en dólares producto del pago de comisiones. De acuerdo con aquellas fuentes, una de las comisiones fue pagada por Duro Felguera. En marzo de 2016, el portal web Sumarium indicó en un artículo que la Fiscalía Anticorrupción de España abrió diligencias de investigación del exministro Nervis Villalobos y al expresidente de Duro Felguera, Juan Carlos Torres Inclán, por un presunto delito de cohecho internacional. Y otra investigación de la página El Español señaló que Villalobos fue interrogado en la Fiscalía Anticorrupción sobre el contrato de asesoría oral firmado con Duro Felguera por 46 millones de euros, donde defendió la legalidad del contrato firmado por el grupo empresarial. En septiembre de 2016, El Confidencial publicó un nuevo artículo en el que reseña que la Fiscalía tomó declaración a principios de año Villalobos, respaldó el testimonio del presidente de Duro Felguera y negó que hubieran irregularidades con el cobro recibido en Banco Madrid, un banco ahora quebrado, pero que otros testigos habrían aportado al Ministerio Público pistas que apuntalaban a la acusación de cohecho internacional.

En estas situaciones han estado también las idas y venidas de otros nombres que aparecen en el horizonte de Duro Felguera, como el empresario asturiano Blas Herrero, que ha lanzado sugerencias de una oferta sobre la compañía. Hasta finales del mes de abril este empresario asturiano ha venido proponiendo a los bancos que capitalicen la deuda y después, si entran en la compañía, las esperanzas estarían puestas en los créditos del ICO que ha habilitado Pedro Sánchez. El dueño de las emisoras de radio Kiss FM y Hit FM y del canal de televisión Dkiss ha remitido una carta a los miembros del Consejo de Administración de Duro Felguera para obtener información de la compañía.

Algunas investigaciones apuntan a que el empresario Blas Herrero habría comenzado ya a negociar con la banca acreedora y al primero al que ha acudido ha sido al Banco Santander. Su propuesta es algo similar a la que se hizo en Pescanova y dio lugar a la Nueva Pescanova. En primer lugar, quiere que la banca ‘compre’ la deuda asumiendo una quita, que no sería la primera pues ya se asumió por la banca una quita de en torno al 73% en la refinanciación que se realizó en el verano de 2018.

Pero para hacer esto exigen que Herrero ponga dinero. Fuentes bancarias insisten en que la anterior negociación encalló porque el empresario asturiano se negaba a poner dinero y la banca cerró el grifo hasta que no hubiera un nuevo inversor, mientras la compañía sufría problemas de financiación para sus proyectos. Si ahora Herrero accede a poner dinero, se podría dar la entrada de este y de la banca en Duro Felguera y proceder a un tercer paso, como sería el de abrir esa deseada línea de crédito del Instituto de Crédito Oficial (ICO) habilitada ante la crisis del coronavirus.

En el caso de que Herrero consiga entrar en la ingeniería asturiana, conviene señalar que estaría en cierta consonancia política con bastantes miembros del Consejo: siempre se le ha considerado un socialista moderado, de la cuerda felipista, en cuyo órgano ya hay ya dos exministros del PSOE como son Valeriano Gómez y Jordi Sevilla, expresidente de Red Eléctrica. Este último ha llegado recientemente tras su salida de la presidencia de Red Eléctrica como consejero independiente, al tiempo que Rosa Isabel Aza, que hasta hace poco era consejera independiente de Duro Felguera, ha sustituido a Acacio Rodríguez y se ha convertido en la nueva presidenta no ejecutiva. Unos cambios que fueron celebrados en su día por la cotización en bolsa.

Australia, el hijo pródigo: dejar colgados a los proveedores australianos y chinos

El último de los problemas que tiene Duro Felguera y que no podemos olvidar es el de su filial en Australia, un hijo al que la compañía ha mimado hasta ahora. El consejo de administración de Duro Felguera retiró su apoyo financiero a su filial australiana, comercialmente inactiva. Decisión que ha coincidido con la vuelta a la senda del beneficio, algo que ha favorecido la cotización de sus acciones después de un comienzo de año muy dubitativo y aún no resuelto.

De acuerdo con lo previsto por la legislación australiana, la medida de retirar el apoyo financiero a la compañía supondrá el nombramiento de un administrador externo y, en consecuencia, la salida de la sociedad del perímetro de consolidación de la compañía española.

La decisión indica que los pasivos de Duro Felguera Australia serán liquidados con sus propios activos, por lo que el impacto en el resultado consolidado del grupo tras consolidar estos pasivos a valor razonable se ha elevado a ocho millones de euros negativos al cierre del pasado ejercicio. A pesar de este duro impacto en sus debilitadas cuentas, el Ebitda consolidado correspondiente al segundo semestre de 2019 se ha mantenido en línea con el publicado para el primer semestre de 2019.

La medida fue acogida con satisfacción con el mercado en línea con la reestructuración estratégica adoptada por la compañía que le ha permitido volver a tener beneficios. Un giro que ha permitido al grupo tomarse un respiro a pesar de la restricción en la línea de avales comprometidos por la banca acreedora, necesarios para seguir impulsando la contratación de nuevo proyectos. Este nuevo terreno de trabajo favorecería la posible llegada de un socio inversor, como el mencionado Blas Herrero, que le ayude a salir del círculo vicioso en el que se encuentra en la actualidad con una deuda neta de 3,5 millones de euros y un pasivo neto superior a los 128 millones.

Los auditores han estado detrás de las cuentas de Duro Felguera, una vez fueron presentadas el mes de marzo. Uno de los escollos eran las dudas generadas por la situación de su filial en Australia a la que se ejecutó aceleradamente horas antes de mostrar las cuentas. También resaltaba en aquel momento el fuerte volumen de la partida de diferencia de conversión en moneda extranjera, con la que la firma salvó su match ball del año, algo sin aclarar. Y a todo ello se sumaban los innumerables problemas judiciales, como con la Hacienda española o los de los proveedores australianos o los proveedores chinos, así como las restricciones a la disposición de efectivo en países como India.

La conclusión rápida es que aún permanecen muchos puntos oscuros en torno a la filial australiana de Duro Felguera (DFA). La compañía asturiana ha explicado a través de un escrito a la CNMV que el 26 de febrero el Consejo de Administración retiró el apoyo financiero de DFA. Eso es cortar el cordón umbilical. Un movimiento extraño por dos razones: la primera es temporal, dado que se decidió tomar la decisión en el mismo Consejo en el que se deberían ratificar las cuentas de 2019. Además, se hizo todo de manera muy rápida de tal manera que dos días después ya no figuraba, y al siguiente se borra del perímetro en las cuentas de 2019. Una decisión drástica que coloca de mala manera a Duro Felguera, capaz de sacrificar uno de sus hijos pródigos en aras de sanear las cuentas. Y un movimiento que pocos entenderían, sino es porque se trata de una huida hacia adelante dejando atrás todo el lastre posible.

La segunda razón se debe a la operativa realizada. El grupo decide dar portazo a la sociedad a consta de imputarse un impacto negativo de ocho millones en el resultado consolidado. La explicación es que ha procedido a liquidar los pasivos que registra a valor razonable, curiosamente, cuando no se suele hacer por este método, con los activos, de tal manera que se produce un desfase de ocho millones que es la pérdida imputada.

La operación, prácticamente contable, no tendría mayor problema si no fuera porque en las cuentas y no en la información relevante emitida al regulador detalla que “este criterio de contabilización está siendo considerado por parte del regulador”.

El problema es que en Australia la compañía todavía mantiene laudos millonarios pendientes. El más conocido era el que tenía con Samsung y por el que ya ha recibido la compensación. Pero, hay más. En concreto, tiene abiertos dos más en su contra, también en relación con Roy Hill, que le enfrentan a dos proveedores, chinos y australianos, y cuya resolución se prevé poco satisfactoria para Duro Felguera. De hecho, la sociedad explica sobre los mismos que no ha llegado a un acuerdo y que en ambos se aprecia un “empeoramiento en las provisiones del resultado”.

Desde este punto de vista no se puede dejar pasar por alto la inestable situación de la filial en China, especialmente tras los laudos y procedimientos de arbitraje que tiene abiertos. Para el investigador de GlobalArbitrationReview.com, Jack Ballantyne, la situación de Duro Felguera en Australia se puede complicar con las reclamaciones que estudia instar una empresa estatal china Dalian Huarui Heavy Industries por abuso de confianza en la ley. Según el autor, el Tribunal Supremo de Australia Occidental sostuvo que Clyde & Co tenía la obligación de liberar una serie de fondos a la compañía Dalian Huarui Heavy Industries. La sentencia, publicada el pasado 24 de abril, anuncia una reclamación de Dalian contra Clyde & Co por incumplimiento de confianza. La filial australiana Duro Felguera Australia está complicada en el asunto al haber avalado anteriormente en un arbitraje con Dalian sobre el suministro de equipos para el proyecto minero Roy Hill en Australia Occidental.

Y ahora la situación ha apuntado a un siguiente paso en la complicación para Duro Felguera, dado que un tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional emitió un laudo parcial por un valor de 33 millones de dólares en favor de Dalian, el pasado mes de diciembre. Se sabe que Dalian ha presentado ahora una solicitud ante la corte australiana en febrero para solicitar la ejecución del laudo, y para pedir, con un plazo de tres días, que Duro Felguera se persone voluntariamente. Simultáneamente, Dalian ha iniciado acciones judiciales en una pieza separada contra Clyde & Co y Duro para obligar a la transferencia inmediata de los fondos de la cuenta fiduciaria, argumentó que la cantidad adeudada podría ascender a alrededor de 27 millones de dólares australianos. La resistencia en el pago de Clyde & Co podría hacer caer a ésta compañía, según Dalian, al incumplimiento de una "obligación contractual y fiduciaria explícita", de acuerdo con lo advertido por el tribunal.

Para Duro Felguera la situación es otra, ya que sus administradores pidieron expresamente una suspensión y requirieron a Clyde & Co, ahora insolvente, para que no desembolsara los fondos. La situación que hemos estado viviendo en los últimos meses como consecuencia de la crisis de Covid-19hizo que el 23 de marzo se realizara un juicio acelerado mediante audiolink como resultado de las restricciones por la pandemia en Australia. Como consecuencia de esta vista rápida, el juez Kenneth Martin determinó que Clyde & Co c estaba obligado a pagar a Dalian 27 millones de dólares australianos. como consecuencia de su condición de fideicomisario.

El juez supo además determinar claramente la diferencia entre responsabilidad e insolvencia, y que una situación no excluía la otra. La situación debilitada de Clyde & Co aconsejó a sus abogados que utilizaran la estrategia de argumentar que debían retener una parte de los fondos para "protegerse" en caso de que Dalian presentara una reclamación multimillonaria, a lo que el juez sugirió que al menos medio millón de dólares australianos fueran preservados en Australia para poder hacer frente a los gastos legales y de indemnización.

Los abogados de Dalian han trabajado sin parar para lograr, dentro de las enormes dificultades que ha generado la situación del Covid-19, una cierta seguridad a sus reclamaciones presentes y futuras y el abogado Greg Steinepreis, socio de Squire Patton Boggs, de Perth, el bufete que defiende a Dalian, ha enfatizado recientemente en la seguridad jurídica de la sentencia que ampara a Dalian y las garantías que ampara a sus clientes al determinarse la necesidad de que les empresas demandadas depositen los fondos reclamados que ha atendido el juez, a la espera de las decisiones del arbitraje o de una nueva sentencia. Ahora parece que la disputa de Dalian con Duro Felguera se ha convertido en uno de los arbitrajes más importantes relacionados con Roy Hill, el ferrocarril minero del hierro, a la vez que con el proyecto portuario en la región de Pilbara de Australia Occidental.

Duro Felguera Australia Pty Ltd., tiene que afrontar que se aclare el destino de 27 millones de dólares australianos en la cuenta de fideicomiso de un abogado como garantía para esa millonaria reclamación que se está arbitrando en Singapur. Dalian y Duro han estado involucradas en una disputa a cuenta de un contrato por el proyecto minero de hierro en Australia. La filial de Duro en Australia ha tenido un final extraño, y los últimos renglones del capítulo final no están escritos. En las cuentas de Duro Felguera destaca el hecho de que aparece dos veces en la cuenta de pérdidas y ganancias la partida: diferencias de conversión en monedas extranjeras. Una más arriba en negativo, por valor de 877.000 euros, y otra en positiva con un saldo positivo de 11,6 millones. Un volumen, el último, que le ha permitido a la compañía cerrar el resultado global con seis millones en positivo en lugar de con pérdidas. Y que multiplica por cuatro el de hace un año. Lo curioso de dicho apunte, además de sus dos apariciones, es que apenas aparece detalle sobre la configuración de la misma, algo que para la mayor parte de los analistas ofrece serias dudas acerca de la realidad financiera y contable de la compañía.

Una vez analizados los relevantes informes de Global Arbitration Review.com, Duo Felguera retiró el apoyo financiero para Duro Felguera Australia Pty Ltd., lo que deja a la filial australiana en una posición de fuerte debilidad ante los proveedores chinos y australianos que aún mantienen sus actividades bajo el régimen de arbitraje para la finalización de los trabajos en Roy Hill, que aún continúan y sobre los que recaen obligaciones contractuales en los proyectos mineros y ferroviarios, así como en los puertos de la región de Pilbara, en Australia Occidental.

Y Duro Felguera abre un nuevo frente con la Hacienda española. Efectivamente, la Agencia Tributaria envió en febrero de 2020 una notificación de embargo sobre determinados bienes inmuebles como consecuencia del impago de una deuda de 123 millones. Un aviso que por el momento no ha tenido efecto sobre las cuentas, pero que ya amenaza seriamente con hacerlo. Duro Felguera recurrió a la Audiencia Nacional y posteriormente al Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC), no siendo admitida a trámite. El asunto queda pendiente.

Duro Felguera presume de su fondo de reserva y de que posee una caja con una acumulación de efectivo importante, con más de 100 millones aunque algunos analistas creen que no es real porque en las mismas cuentas explica que más de 30 millones no se pueden utilizar, cerca de 12 millones están retenidos en la India y no se pueden sacar de allí y, prácticamente, el resto obedecen a avales y garantías necesarios para seguir adelante con los proyectos que tiene activos. Es decir, que la mayor parte de dichos fondos están bloqueados, especialmente los de la India, de los que no puede ni disponer ni repatriar. Quizás la India termine siendo uno de los refugios exteriores de Duro Felguera, y hay quien apunta a que podría hacerse allí con alguna nueva compañía con los remanentes allí disponibles.

A modo de conclusión podemos sintetizando que, bajo nuestro punto de vista, la primera referencia que ofrecen las cuentas es que la partida oscura en las cuentas de Duro Felguera podría surgir de la conversión de una inversión neta, o una venta, algo sin aclarar, en operaciones en el extranjero, y de préstamos y otros instrumentos en moneda extranjera designados como coberturas.

En sus cuentas Duro Felguera argumenta que dicha partida proviene, principalmente, de sus negocios en Argentina, Brasil, India y, fíjense, Australia. Pero, en la siguiente referencia señala que dicha partida ha sido negativa, por algo más de dos millones, para sus filiales argentinas. Por lo que debería venir del resto de países, aunque ya no se vuelve a especificar nada más. Salvo en el apartado de segmentos financieros en el que se explica que la pérdida por “Diferencias de cambio” supera los 1,2 millones ya mencionados.

Pensamos que el futuro de Duro Felguera va a estar en las próximas semanas demasiado sujeto a las decisiones de tres actores que no se sientan en su consejo de administración, por una parte los Auditores, por la otra los reguladores como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y finalmente la banca, tanto la española como la extranjera, especialmente la de Dubái, que son los que pueden abrir el grifo y nuevo crédito, quitas a la deuda y paralización den la ejecución de avales. Y un cuarto actor que no podemos olvidar, la Hacienda española que ya ha puesto sus sabuesos a rastrear, quién sabe si con información que aún no se ha hecho pública. Y todo ello sin perder de vista la situación de los proveedores australianos y chinos para la filial australiana de Duro Felguera, cuya disputa está pendiente de arbitraje.

 


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