PABLO IGLESIAS: LA PESADILLA HECHA REALIDAD

por Javier García Isac

30 abril 2021
"Sujeto que tiene como arma la mentira, el engaño, la tergiversación y la justificación de la violencia"

La más que dudosa credibilidad de Pablo Iglesias, el que fuera vicepresidente del gobierno de España y ahora metido a candidato a presidir la Comunidad de Madrid, está en entredicho, sobre todo al conocerse los “antecedentes” de un sujeto que tiene como arma la mentira, el engaño, la tergiversación y la justificación de la violencia como arma política.

Pablo Iglesias tenía en su poder la tarjeta telefónica de la que había sido una de sus colaboradoras más estrechas en su época de eurodiputado, una tal Dina, a la que ha tenido que premiar con un panfleto cercano a Podemos, para mantenerla callada y contenta ¡Cómo evolucionan los tiempos! Antiguamente, estas cuestiones se solucionaban con un pisito o un buen abrigo de visón. El líder de Podemos afirmó con rotundidad que era él el que había centralizado las actuaciones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) durante las primeras semanas de confinamiento por el coronavirus, más tarde, tuvo que ser su ex compañera en el Consejo de Ministros, Margarita Robles, quien le desmintiera. Este verano se sintió incómodo ante la aparición de unas pintadas a más de dos kilómetros de donde se encontraba de vacaciones, montando cierto revuelo. Hace unos meses dijo que la sede de la organización comunista en Cartagena habría sufrido las consecuencias ‘de unas bombas incendiarias’. Las imágenes mostraron una persona en aparente estado de embriaguez, rociando la fachada con una botella de gasolina. A día de hoy desconocemos los autores materiales y sus motivaciones. Justificó y jaleó la actuación de bandas de delincuentes en Vallecas contra los asistentes a un acto de Vox, el día de la presentación de candidatos. En innumerables ocasiones a blanqueado a organizaciones terroristas como GRAPO, ETA o FRAP de la que su padre era un conocido “simpatizante”. En el famoso debate organizado por Telemadrid tergiversó estadísticas, ocultó datos y realizó una “performance” con el taxista Saturnino, conocido comunista y miembro de la lista electoral de Podemos a la Asamblea de Madrid, donde este le recogía del parking de la misma cadena de televisión para simular que llegaba en taxi, para que después se marchó como había llegado, en su coche oficial. El penúltimo episodio de este individuo ávido de protagonismo enfermizo, es el asunto del sobre con las balas que dice haber recibido a modo de amenaza. No discuto la veracidad de la versión de Iglesias aunque la misma ofrece muchas dudas, lo que discuto es el origen de la amenaza.

El líder del partido morado se rodea de delincuentes y matones. Frecuenta ambientes poco recomendables, y genera gran animadversión a derecha e izquierda. El origen de esta “supuesta” amenaza debería buscarla en su entorno más próximo o en alguna de las muchas mujeres despechadas que parece deja por el camino. Desea un protagonismo que las urnas parece que no quieren concederle, y con la complicidad de la ofensiva mediática de la izquierda y sus voceros de salón, entre los que destacan innumerables panfletos y el grupo PRISA (la Cadena Ser como buque insignia y dos conocidas petardas como capitanes, Ángeles Barceló o Pepa Bueno) que acentúan todavía más su complejo de victimismo.

Iglesias acude al frentismo como método para parar a la “derecha”, ante el peligro inminente de un más que previsible resultado adverso en las próximas elecciones del martes 4 de mayo. Todo vale para parar al rival político, incluso la ilegalización de los que no están dispuestos a comprarle su mercancía averiada. El ex vicepresidente del Gobierno moviliza para ilegalizar a VOX y otras organizaciones políticas o medios de comunicación que le resultan molestos. La izquierda prepara su particular “auto golpe”, donde la democracia y la libertad estarán secuestradas y donde no tendremos cabida los que no pensamos como ellos. Se equivoca el Partido Popular si piensa que esto no va con ellos, nos equivocaremos todos nosotros si decidimos mirar a otro lado.

No es casualidad que conocidos medios de comunicación y destacados miembros de la izquierda, pongan sobre la mesa la ilegalización de una organización que como poco representa a 4 millones de españoles y que todo esto lo hagan y lo digan en nombre de una libertad y una democracia que dicen defender. Iglesias apunta y el resto dispara. Esta democracia no le vale a la izquierda de este país, a pesar de los buenos resultados obtenidos hasta el momento. Lo quieren todo, incluso la capacidad de seleccionar a la oposición.

Javier Garcia Isac

Director Radioya.es


En directo

En la boca del lobo

Javier García Isac

Featured image

Próximos programas