El triunfo del yo frente a la empatía con el otro

por Radio YA

13 abril 2018
Por Pilar Enjamio.

Cada vez asistimos como espectadores a la destrucción de una sociedad más enferma y herida de muerte ,desprovista de valores y de solidaridad y en donde el ser humano ,que debería ser la primacía ,es cosificado. Esta cosificación o transformación no en un fin primordial sino como un medio para satisfacer el complejo y carencias del otro. El narcisismo y egocentrismo llegan a la máxima potencia aunque se anule y pisotee al de enfrente desapareciendo el respeto al primer derecho que es la libertad individual, de pensamiento, de opinión y de sentir. La comunicación es sustituida por el insulto que no es otra cosa que el arma de la mediocridad y carencia de capacidades. Por eso, el que vale molesta y en un claro síndrome de Procusto se le elimina y bloquea. Hay una distinta forma de medir los hechos e interpretarlos según afecten a uno mismo o a otros. He visto a quien ignoraba a auténticos profesionales pero cuando a estos se les ignora profesionalmente se percibe como una hecatombe o una injusticia. Creo en lo que decía mi abuela: cosechas lo que siembras y sólo sufriendo lo que tiempo atrás has hecho sentir a otro, verás la realidad tal cual es. España se ha convertido en el país sin ética, sin moral y sin vergüenza. Pisotean la cultura y tradiciones de nuestros ancestros .Costumbres mayoritarias que una minoría sectaria pretende pisotear para imponer dictatorialmente las suyas. Para ello, se crea el fenómeno del populismo, una masa enfervorizada que ni sabe donde está ni lo que quiere. Este poder de convicción del gregarismo, del grupo porque individualmente son gente cobarde y sin personalidad. El protagonismo, ese minuto de popularidad se convierte en la máxima y única aspiración en la vida. No importa a costa de qué o de quién. La educación sería una pieza clave pero también la están destruyendo. Lo que debería ser neutral y único, las bases de una convivencia, se convierten en imposiciones de ideologías. Hay algo muy claro: no habitamos solos y todos, sumamente todos, somos piezas de un engranaje que conduce a una sociedad sana y fuerte. Construir y no destruir, pensamientos dispares pero enriquecedores. El amor a la tierra donde vives, a su unidad y esa espiritualidad y sentido trascendente de la existencia que da sentido a lo que simplemente se ve como materialismo dotándolo de alma y sentimiento, de solidaridad y de hermandad.


En directo

Directo a las estrellas

Víctor Alvarado

Featured image

Próximos programas